Viuda de José Luis Cuevas critica manejos de la Fundación y el Museo
Beatriz del Carmen Bazán asegura que no hay más herencia que repartir ya que los bienes materiales derivados del testamento fueron repartidos en vida por el pintor.
A casi 8 meses de la muerte del pintor José Luis Cuevas, uno de los artistas mexicanos más importantes del siglo XX, la viuda de éste, Beatriz del Carmen Bazán, dijo no estar involucrada en las irregularidades del Museo con el nombre del artista que está a cargo de la Fundación que también lleva su nombre.
En conferencia de prensa, Bazán buscó aclarar algunos hechos referentes a la relación que tenía el pintor con sus hijas y atribuyó los problemas administrativos del Museo al apoderado legal del mismo, Salvador Vázquez Araujo, y a la Fundación.
Y es que la Auditoria Superior de la Federación señaló en 2016, que los donativos hechos al Museo se destinaron a cuestiones de nómina, vigilancia y limpieza y no a los fines para los que fueron recibidos: actividades artísticas y culturales.
La viuda de José Luis Cuevas -quien murió de cáncer en el colón- detalló que a ella se le mantuvo al margen y que desde 2014 no tiene conocimiento de dichos problemas.
Respecto a su funeral, reveló que ella solo acató las instrucciones de su esposo, sobre que en su velorio, cremación y homenaje no estuvieran presentes sus hijas, así como su hermano Alberto, aunque a final de cuentas las primeras sí asistieron.
Además, explicó que la urna con las cenizas de Cuevas se encuentra en una iglesia, aunque no precisó cuál, y dijo que él quería que las cenizas de ambos estuvieran en una misma urna, en la de “Los Siameses” y que fueran llevados en su momento a la Catedral Metropolitana.
También dijo que ahora busca promover la obra de su esposo, pero ella no está vendiendo las obras del Museo José Luis Cuevas, que contiene 1860 creaciones que donó el pintor al INBA.
En la casa del pintor en la zona de San Ángel en esta ciudad, la viuda estuvo acompañada de sus abogados Katya Mardueño y el penalista Ricardo Olmedo Gaxiola; ahí declaró que Mariana, Ximena y María José Cuevas, han ensuciado su imagen y la de su esposo, con notas sensacionalistas y amarillistas que han publicado algunos medios, principalmente revistas de espectáculos.
De esta manera, aseguró que no hay más herencia que repartir ya que los bienes materiales derivados del testamento fueron repartidos en vida por el pintor.
Reveló que las hijas de José Luis Cuevas recibieron de parte de su padre, cuando él aún vivía, bienes entre los que se encuentran un departamento en París y la casa de San Ángel de Teodoro González de León; aunque según Bazán, ellas no están satisfechas.
“No hay cosas materiales que repartir derivadas de ese testamento, ese testamento ya fue declarado válido”, dijo Kathya Mardueño, licenciada civilista.
Otros de los temas que abordó la viuda, fue el registro del nombre y firma de “José Luis Cuevas” como marca: señaló que se hizo en el 2012, porque se detectó exceso de piratería en torno a su obra y para proteger la originalidad de la misma, por lo que se suscribió un convenio, en donde el artista la dejó como propietaria de la misma cuando él falleciera.
José Luis Cuevas es una de las figuras de la generación de la ruptura frente al muralismo mexicano.