‘Seguimos sin obtener justicia’: jesuitas, a dos meses del asesinato de sacerdotes en Chihuahua
La militarización no es la respuesta, expresaron los jesuitas.
A dos meses del asesinato de los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar, y de los laicos Pedro Palma y Armando Berrelleza, en Cerocahui, Chihuahua, la provincia mexicana de la Compañía de Jesús continúa exigiendo justicia.
A través de un comunicado, los jesuitas reiteraron su llamado a los tres niveles de gobierno para que avancen las investigaciones judiciales, “que no se pierdan en los laberintos de la impunidad y que se garanticen las condiciones de seguridad para los pobladores, en una zona donde aún prolifera el miedo”.
“Estamos convencidos de que sin justicia no habrá reconciliación en la zona rarámuri y por eso, a la par de nuestra exigencia, desde la Compañía de Jesús mantenemos nuestro compromiso para proyectar soluciones que permitan avanzar hacia la pacificación del país, porque a 62 días de esos dolorosos crímenes, otros hechos de violencia se han sumado a esta crisis que padecemos”.
En su comunicado, los jesuitas expresaron que la violencia que se vive en el país “no se resuelve con estrategias que implican la ampliación de las capacidades del ejército, como quedó demostrado en la historia reciente”.
“La militarización no es la respuesta, es sólo un paliativo que pone en riesgo la paz. Insistimos, frente a décadas de violencia, que el modelo de seguridad en todo el país debe ser revisado”, manifestaron.
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“La justicia es una obligación del Estado y es también un justo tributo a nuestros hermanos Javier, Joaquín, Pedro y Armando, así como a las miles de víctimas de la violencia en el país, cuyos nombres se mantienen en el corazón de sus deudos”, añadieron.
Ante este escenario, invitaron a la población a seguir los “Diálogos por la Justicia y la Reconciliación para la Paz” este 21 de agosto, en el que llevarán a cabo una jornada de oración con la intención de que acabe la extorsión, “un delito que lesiona el tejido social y profundiza las desigualdades económicas”.
