“Me interesa la ropa no como un medio estético, sino para generar conciencia”: Ximena Corcuera
La diseñadora y artista presenta su proyecto ‘Tierra de Nadie’ en la Galería L.

Por Héctor González
En paralelo a su trabajo como diseñadora de modas, Ximena Corcuera (1992) ha incursionado en el territorio del arte a través de propuestas que tienden puentes entre la indumentaria y la cultura.
Tierra de Nadie es proyecto más reciente en este sentido y para el cual contó con la colaboración de Felipe Pérez Santiago, Paso de Esperanza A.C, Vórtice Ensamble, Fablab México, Casa Contrafuerte, Creanima y ATOMIK. El objetivo del montaje es propiciar una reflexión alrededor de la migración y la identidad a partir una narrativa que apela a la ciencia ficción.
La colección se exhibe desde el pasado 15 de marzo y hasta el próximo 18 de mayo, en la Galería L (Alfonso Reyes 216. Colonia Hipódromo Condesa, en la CDMX).
¿Cómo nace el proyecto Tierra de Nadie?
La marca de mi trabajo artístico ha sido borrar los límites entre disciplinas, específicamente arte, moda y activismo. Siempre hay una causa social de fondo. En este caso, la idea nació en febrero del año pasado, de manera conjunta con la Galería L. Ellos venían trabajando con un proyecto que tenía que ver con el espacio y yo me empecé a preguntar sobre cómo abordar el tema desde mis intereses sociales. Así empecé a desarrollar Tierra de Nadie que lo que hace es vincular la parte espacial desde un escenario de ciencia ficción, género que me parece nos ayuda a acercarnos a temas que son complejos de digerir o gestionar, la migración, por ejemplo.
En este sentido te apoyaste en la literatura…
Sí, al inicio desarrollé una pieza literaria relacionada con el recorrido de un migrante que deja el planeta Tierra por el cambio climático. Más que otra cosa me interesaba su recorrido emocional, a partir de ese recorrido ahondo en diferentes líneas de investigación, pero todas enfocadas en propiciar una reflexión sobre la identidad y la migración. Por medio de las palabras identifico los patrones que nos hacen seres humanos y que podríamos replicar sin importar las fronteras ni los territorios; y desde esas mismas palabras desarrollo tres líneas de investigación. La primera tiene que ver con teorías de Carl Jung que exploran la creación del individuo y cómo funciona la identidad. La segunda, con la exploración de la ropa como un espacio habitable, como un hogar y su relación con la identidad. La última es casi un juego que plantea una mudanza a Marte y a partir de ahí una reflexión sobre el valor, la memoria y la utilidad de los objetos. Las doce piezas de arte portable que integran la colección exploran tres conceptos: la migración, el hogar, y la memoria e identidad.
¿Qué gana tu trabajo al hacerlo multidisciplinario?
Creo que enriquece mucho los procesos y los puntos de vista. En este caso colaboramos con Felipe Pérez Santiago que es un compositor y director, y Vórtice Ensamble, hicimos tres piezas musicales que tienen que ver con estas historias de base. Trabajamos también con la asociación de Monterrey Paso de Esperanza, que trabaja con refugiados, migrantes desplazados, principalmente irregulares, ellos nos compartieron testimonios.
¿Cómo dialoga la moda con el arte contemporáneo?
Siempre está la pregunta de en dónde acaba la moda y en dónde empieza el arte. Creo que la ropa tiene un elemento muy personal que no tiene un cuadro estático. Cuando compro un cuadro, lo tengo en la intimidad de mi casa, y yo decido con quién compartir esa pieza. El proceso de la ropa es distinto, porque finalmente se convierte en una bandera, está relacionada directamente con la identidad de la persona. La vinculación principal de la indumentaria en este proceso tiene que ver con la moda, como un elemento que usamos, que portamos, que cargamos. Hay piezas, por ejemplo, que están retomadas o recuperadas, de objetos que vienen de la paca. Para mí era importante tener piezas con una historia que sirvieran como testimonios. Me interesa la ropa no como un medio estético, sino como un punto de partida para generar conciencia.
La exposición fue diseñada en específico para la galería, ¿verdad?
Sí, ya llevamos seis años con la marca en el proyecto, le digo marca porque al final la gente la relaciona con la marca porque hay un fin último que es moda, pero realmente yo lo veo como un proyecto. Ya llevamos muchas colecciones desarrolladas, trabajamos proyectos sobre salud mental y conservación ambiental. A partir del de conservación ambiental tuvimos una exhibición con la galería y abrimos un canal de colaboración que ahora se extiende.

Contenido relacionado
