Aristegui Noticias CONNECTAS
Investigación Especial

Negocio sin supervisión:
así opera la gestación subrogada en México

México se ha convertido en un destino clave para la gestación subrogada a nivel global. Los amparos de filiación vinculados a estos procesos aumentaron poco más de 2.500% desde 2020, mientras la industria crece en un contexto de regulación fragmentada y supervisión limitada.

Las agencias privadas son el principal intermediario entre gestantes y padres de intención. Sus contratos y servicios varían, pero esta investigación encontró un patrón recurrente: cuando surgen conflictos, las garantías son limitadas. Las gestantes pueden quedarse sin la compensación prometida, los padres de intención enfrentan procesos inciertos y los recién nacidos pueden quedar en un limbo legal.

Manos sosteniendo un ultrasonido, bordadas con hilos de colores
Escucha este reportaje en Aristegui Noticias Podcasts Narrado por Diana Solano

Los nombres de algunos testimonios se cambiaron para proteger la identidad de las personas.

En el verano de 2025, Alma trabajaba como empleada de limpieza cuando una conocida le habló de la gestación subrogada. “Como me lo plantearon, parecía fácil”, recuerda. “Me dijeron que no pasaba nada, que era rápido y que los pagos eran buenos”.

Lo que más la convenció fue la compensación: unos 300 mil pesos mexicanos (poco más de 17 mil dólares), entregados en pagos escalonados durante todo el proceso. Madre soltera de un niño de 10 años, pensó que podía continuar trabajando, pasar más tiempo con su hijo y, con su compensación final, poner un negocio.

La agencia encargada era World Center of Baby (WCOB), fundada en Ucrania en 2018, con registro en Estados Unidos y cuatro años de presencia en México. Después de una serie de evaluaciones médicas, Alma fue a una clínica de fertilidad para la transferencia embrionaria, el procedimiento en el que se colocan uno o dos embriones en el útero con el objetivo de lograr un embarazo. Allí firmó un consentimiento informado que especificaba que solo se le transferiría un embrión. Pero en el primer ultrasonido descubrió que estaba embarazada de gemelos, algo que su coordinadora (la encargada de seguir su proceso de gestación desde la agencia) le dijo que “a veces solía pasar”.

El embarazo se complicó desde el inicio. Al segundo mes dejó su trabajo para dedicarse por completo al proceso y, cuando tenía cuatro meses de embarazo, los pagos dejaron de llegar. Su coordinadora le dijo que tenían problemas con la cuenta bancaria en Estados Unidos. Un mes después recibió otra llamada: “Me dijo que la agencia había desaparecido, que ella ya no trabajaba ahí”.

Se quedó helada. "¿Y ahora qué voy a hacer? Yo vivía con ese dinero que me daban mensualmente. Yo no podía trabajar”, pensó.

Pero inmediatamente la preocupación económica dio paso a otra aún más angustiante: si la persona para la que estaba gestando, a quien nunca había conocido, no respondía...

“¿Qué voy a hacer con dos bebés que no son míos, aparte del hijo que ya tengo?”.

Alma es uno de los 90 casos de WCOB que quedaron en el limbo en México tras la desaparición de la agencia, según información proporcionada por un exempleado. En un comunicado, la compañía anunció en febrero de 2026 que había iniciado un proceso de disolución por bancarrota en Estados Unidos. Para entonces, la empresa ya acumulaba señalamientos de incumplimiento por parte de clientes y gestantes en varios países, entre ellos Ucrania, Albania, Chipre y Georgia.

¿Qué es la gestación subrogada?

La gestación subrogada es un procedimiento en el que una mujer gesta un bebé para otra persona mediante técnicas de reproducción asistida. Según la consultora Precedence Research, el mercado global de gestación subrogada pasará de 21,850 millones de dólares en 2024 a cerca de 195,970 millones en 2034, una cifra que equivale de forma aproximada al Producto Interno Bruto (PIB) anual de Marruecos o Cuba, según las proyecciones económicas globales del Fondo Monetario Internacional.

Aunque es un sector en crecimiento en México, no existen cifras oficiales sobre el tamaño de esta industria: no se sabe cuántos procedimientos se realizan cada año, cuántos niños nacen por esta vía ni cuántas agencias o clínicas participan. El negocio crece de manera visible en redes sociales, pero opera en un entorno marcado por la falta de transparencia, de mecanismos de supervisión y de rendición de cuentas.

Para esta investigación de Aristegui Noticias y CONNECTAS se identificaron al menos 30 de estas agencias —nacionales e internacionales— (ver lista abajo) que operan en el país. Y se entrevistó a 33 personas involucradas en el negocio: desde gestantes, padres de intención hasta trabajadores y expertos del sector.

El resultado es una radiografía de un sector marcado por una regulación fragmentada, la falta de cifras oficiales y un amplio desconocimiento sobre contratos y derechos, especialmente entre las mujeres gestantes. También revela las dificultades para garantizar un acompañamiento integral y proteger los derechos de las infancias. El objetivo no es estigmatizar a quienes participan, sino entender un fenómeno complejo y sin respuestas fáciles.

Vacío Legal y Cifras

Aumento vertiginoso de judicialización

+0%

Crecimiento de amparos de filiación en México (2020-2025)

Según el Órgano de Administración Judicial, los juicios de amparo para reconocer legalmente la paternidad/maternidad pasaron de 25 en 2020 a 662 en 2025. Esta cifra solo muestra los casos que llegaron a tribunales. Hay otros casos que se resuelven de forma privada o inscribiendo inicialmente al bebé como hijo de la gestante.

Un mercado que no deja de crecer

Para Sofía Pérez Otero, abogada especializada en derecho de reproducción asistida y de familia internacional, México ocupa hoy un lugar central en esta industria como destino atractivo por tres razones principales: un marco legal relativamente progresista, que reconoce el matrimonio igualitario, la autonomía reproductiva, la diversidad familiar y el derecho a la identidad; un circuito médico de alto nivel; y costos más bajos en comparación con otros países. Mientras en Estados Unidos un proceso de gestación subrogada suele costar entre 120 mil y 200 mil dólares, en México los programas se ofrecen, en general, entre 50 mil y 120 mil dólares, dependiendo de los servicios incluidos y de los gastos legales y médicos.

En el país, la gestación subrogada no tiene una regulación nacional unificada. Su marco legal está dividido entre la Federación, que regula aspectos sanitarios y médicos, y los estados, que establecen las consecuencias civiles del proceso, como la filiación y el reconocimiento de la maternidad y la paternidad.

Eso ha creado un rompecabezas legal en el que las condiciones, derechos y vías legales disponibles pueden cambiar según el estado donde se lleve a cabo el proceso. En estados como Querétaro y San Luis Potosí, por ejemplo, la práctica está prohibida o los contratos de gestación subrogada no tienen efectos jurídicos. Tabasco y Sinaloa, por otro lado, cuentan con regulaciones específicas que permiten ciertas modalidades y establecen requisitos legales. Esta disparidad dificulta tener una visión clara de cómo opera la industria en México.

En la práctica, saber cuántos bebés nacen mediante gestación subrogada es casi imposible. Esto se debe a que el Código Civil prohíbe que, al registrar a un recién nacido, las autoridades pregunten o dejen constancia de la forma en que fue concebido o nació, como medida para evitar cualquier tipo de discriminación. No existe un registro oficial de estos nacimientos. Los únicos casos que pueden identificarse con mayor claridad son aquellos que llegan a los tribunales.

Por eso, una señal del crecimiento de estos procesos son los amparos de filiación que se tramitan en los juzgados del país. Mediante estos recursos, los padres de intención solicitan a un juez que ordene al Registro Civil reconocerlos como los progenitores legales del bebé por gestación subrogada. En cinco años, estos casos aumentaron 2,548 %: pasaron de 25 en 2020 a 662 en 2025, según datos del Órgano de Administración Judicial de México.

Estas cifras solo muestran una parte del fenómeno. Reflejan únicamente los casos que requirieron la intervención de un juez. Muchos otros nunca llegan a tribunales porque se resuelven entre particulares o porque el bebé es registrado inicialmente como hijo de la gestante y la filiación se modifica después por otra vía.

Contratos y trámites legales de gestación subrogada 🔍 Clic para ampliar
Sin cifras oficiales. No existe un registro oficial de bebés nacidos por gestación subrogada en México. Solo se conocen los casos que llegan a tribunales.

La falta de información también dificulta saber quiénes participan en esta industria. Aunque la regulación cambia de un estado a otro y los registros oficiales son limitados, hay un actor que aparece de forma recurrente: las agencias privadas, en su mayoría extranjeras. Su participación es legal y, a través de sus “coordinadores”, suelen reclutar a las gestantes, organizar el proceso, gestionar pagos y conectar a las distintas partes.

Las agencias no son las únicas que intervienen. También participan clínicas, abogados, notarios y autoridades, cada uno con funciones distintas. Sin embargo, cuando surge un conflicto, no siempre está claro qué obligaciones corresponden a cada actor, quién debe responder por ellas o ante qué autoridad. Esa zona gris puede dificultar que las partes afectadas exijan responsabilidades.

Mostrando las 33 agencias identificadas

# Agencia Sede / origen Página web Tipo
1 Adonis Fertility Solutions EE. UU. (parte de Adonis Medical Group) adonisfertilitysolutions.com Híbrido
2 A to Z Family EE. UU. azfamily.us Agencia
3 Atlas Surrogacy EE. UU. (división de ACRC Global) atlassurrogacy.net Agencia
4 Baby With Us EE. UU. babywith.us Agencia
5 Babyboom EE. UU. babyboomsurrogacy.com Agencia
6 FertilityLife Cancún, Quintana Roo fertilylife.com Agencia
7 Fertility Solutions Center Cancún, Quintana Roo fertilitysolutionscenter.com Híbrido
8 Fertilidad Integral No especificado fertilidad.com Híbrido
9 Fertycare CDMX (Polanco) fertycare.com Híbrido
10 Formando Familias CDMX (Polanco) formandofamilias.com Agencia
11 Extraordinary Conceptions EE. UU. extraordinaryconceptions.com Agencia
12 Gestación Sustituta México Nayarit gestacionsustituta.com.mx Híbrido
13 Gestacy España / EE. UU. gestacy.com Agencia
14 GestLife Albania / EE. UU. gestlifemexico.com Agencia
15 Global Nest Family Georgia / Bruselas globalnestfamily.com Agencia
16 Interfertility Madrid interfertility.es Agencia
17 IVF Origen Agency No especificado (opera desde México) ivforigenagency.com Agencia
18 Kinpath Surrogacy EE. UU. kinpathsurrogacy.com Agencia
19 Kira Surrogacy
Sede administrativa en EE. UU.; socio exclusivo de una clínica en Guadalajara (Ginefert Salud Ginecológica y Reproductiva), con partos en el Hospital Real San José – Valle Real.
EE. UU. kirasurrogacy.com Híbrido
20 Miracle Surrogacy EE. UU. miraclesurrogacy.com Agencia
21 MX Familia CDMX mxfamilia.com Agencia
22 My Surrogacy Journey UK mysurrogacyjourney.mx Agencia
23 New Life México Georgia newlifemexico.net Agencia
24 Pure Joy Fertility Tabasco purejoy.mx Híbrido
25 Smart Path Fertility EE. UU. smartpathfertilityintl.com Agencia
26 Surrogacy Mexico No especificado (parte de Grupo Fertilización) surrogacymexico.mx Agencia
27 Surrogate Mexico (INGENES) México (parte del Instituto Ingenes) surrogatemexico.com Híbrido
28 Tammuz
Coordina con clínicas socias (Fertycare, Clínica de la Mujer).
Israel tammuz.com Agencia
29 Vida Nueva Maternidad
Representante identificado: Frédéric Cohen.
No identificado vidanueva-maternidad.com Agencia
30 Vientre Milagroso Nuevo Vallarta, Nayarit vientremilagroso.com Agencia
31 VIP Surrogacy EE. UU. No localizado N/D
32 Viva Family CDMX (también con oficina en EE. UU.) vivafamily.org Agencia
33 World Center of Baby (WCOB) Ucrania / EE. UU. worldcenterofbaby.com Agencia

No se encontraron agencias que coincidan con la búsqueda.

De las 33 agencias identificadas, 19 tienen sede u origen en el extranjero y 13 son de origen nacional. La clasificación "Híbrido" corresponde a agencias con vínculo directo a una clínica de fertilidad; "Agencia" opera sin instalaciones médicas propias. Verificación propia con base en sitios web, registros públicos y entrevistas con fuentes del sector.

Contratos tardíos y el modelo "Uber"

En muchos casos, las agencias funcionan como el principal puente entre las mujeres gestantes y los padres de intención. Operan principalmente por internet: captan clientes, reclutan mujeres y coordinan procesos médicos y legales con clínicas de fertilidad en México. A diferencia de las clínicas, que sí deben contar con permisos sanitarios de Cofepris, muchas agencias no tienen instalaciones propias ni una estructura formal. Su operación depende de coordinadores que acompañan a las gestantes durante el proceso. Algunas clínicas también ofrecen directamente servicios de subrogación.

Los procesos de gestación subrogada se rigen por contratos privados. De acuerdo con criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, estos deben garantizar el consentimiento informado y establecer con claridad los derechos y obligaciones de quienes participan.

Sin embargo, en la práctica existen dos contratos distintos. Por un lado, los padres de intención firman con la agencia un contrato de prestación de servicios. Por otro, la mujer gestante firma directamente con los padres de intención el contrato de gestación. Esa diferencia es clave.

Para muchas gestantes, esta separación entre los contratos no es evidente al inicio del proceso. Grey, una de las mujeres entrevistadas para este reportaje, cuenta que antes de entrar al programa investigó en foros, comparó opciones y finalmente eligió a New Life, una agencia fundada en Georgia en 2008, registrada en Estados Unidos y con presencia en nueve países, incluido México.

“Yo la encuentro y digo: ‘Bueno, se me hace más confiable porque el consultorio está en Polanco, ¿no?”, cuenta, en referencia a una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México, donde se concentran numerosas clínicas y agencias de fertilidad.

En agosto de 2024, Grey viajó a Cancún para realizarse la transferencia del embrión. Ese mismo día, la agencia le entregó el contrato. “En ningún momento me explicaron que estaba firmando directamente con los padres de intención ni que si pasaba algo, la agencia no se haría responsable”, dice.

Aunque las agencias de subrogación reclutan a las gestantes, coordinan el embarazo y administran los pagos, no suelen figurar como parte de los contratos que firman las gestantes. Su papel se parece al de una plataforma intermediaria: organizan buena parte del proceso, pero jurídicamente quedan al margen del acuerdo entre las partes.

El esquema se parece al de plataformas como Uber o Rappi: controlan el proceso, pero se presentan legalmente como intermediarias. La gestante firma directamente con los padres de intención, mientras que ellos son los únicos que mantienen una relación contractual con la agencia y, por tanto, una vía legal directa para reclamar en caso de incumplimiento.

Cuando Grey dio a luz, en abril de 2025, a una bebé para una familia homoparental estadounidense, cuenta que durante los primeros meses recibió sus pagos puntualmente. La relación siempre fue cordial, por lo que nunca tuvo motivos para desconfiar. Sin embargo, después del nacimiento comenzaron las demoras y dice que solo recibió una tercera parte de la compensación acordada. “Me decían que tenían un problema con su cuenta de banco”, recuerda. Para entonces, ya sabía que el contrato de gestación no era con la agencia, sino directamente con los padres de intención.

Durante las semanas siguientes mantuvo contacto con ellos para completar el registro de la bebé, que finalmente quedó inscrita con su apellido, como si ella fuera la madre. Esto permitió que los padres de intención salieran del país con la menor sin tener que esperar un amparo de filiación, un proceso que puede tardar meses.

Según Grey, después del registro de la bebé, la pareja dejó de responderle. Entonces fue a la Secretaría de Relaciones Exteriores para buscar una forma de reclamar su pago pendiente. Ahí le explicaron que tendría que iniciar un proceso legal en Estados Unidos para solicitar la restitución de la niña porque, legalmente, ella es la madre. Pero, además de los costos, que estaban fuera de su alcance, Grey pensó en la bebé y decidió no seguir: “Entonces yo me puse a pensar y dije: ‘No la voy a poner en esta tela de juicio porque ella no pidió venir al mundo. Fue un sueño que nosotros le quisimos cumplir a estos padres.”

Consultamos por correo electrónico a la pareja, que aseguró haber pagado el programa completo a la agencia. Por su parte, aunque New Life solicitó una prórroga para responder a las preguntas de esta investigación, al cierre de este texto no ha respondido.

Las agencias actúan como intermediarias. Si una gestante no recibe el pago acordado, puede demandar a los padres de intención, pero necesita abogados en la jurisdicción donde firmó el contrato. 🔍 Clic para ampliar
Dos contratos diferentes. Las agencias actúan como intermediarias. Si una gestante no recibe el pago acordado, puede demandar a los padres de intención, pero necesita abogados en la jurisdicción donde firmó el contrato.

Para el abogado Raúl Valdez, especializado en contratos de gestación subrogada, el caso ejemplifica cómo estos procedimientos pueden operar en zonas grises, especialmente cuando los contratos se firman en una jurisdicción distinta a la residencia de la gestante —en este caso, Cancún, mientras ella reside en la Ciudad de México— o cuando no se ratifican ante notario público.

Aunque la legislación no detalla cómo deben llevarse a cabo estos contratos, en febrero de 2026 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estableció que deben formalizarse antes del embarazo, primero ante notario y después ante un juez. La realidad fue otra para la mayoría de las entrevistadas: más de la mitad recibió su contrato cuando ya tenía un embarazo en curso. Algunas lo confundieron con consentimientos médicos; otras lo firmaron en salas de espera o el mismo día de la transferencia embrionaria.

Al referirse al caso de Grey, Valdez plantea una pregunta: “¿Sabes por qué no fue firmado ante notario público? Porque lo hicieron todo mal desde el inicio. A lo mejor no con un abogado especializado, o si lo hubo, solo se encargó de la redacción del contrato. Cuando la gestante fue al Registro Civil y la registró con su apellido, es como si fuera un nacimiento natural. Entonces el contrato deja de tener utilidad”, explica.

Susana vivió una situación similar. Fue gestante a través de WCOB, la agencia ucraniana que desapareció mientras aún tenía procesos en curso. Dio a luz en noviembre de 2025 y quedó a la espera de un pago final de 100 mil pesos (unos 5,500 dólares).

Para recibirlo, primero debía viajar a Sinaloa —a más de 1,280 kilómetros de distancia— y firmar el acta de nacimiento. En los programas de gestación subrogada, el último pago, que suele ser el más alto, puede quedar condicionado a que el bebé obtenga su pasaporte y salga de México.

Susana cumplió con el proceso convencida de que ese sería el último paso antes de recibir el dinero que faltaba. Pero en febrero, la agencia dejó de responderle. Buscó asesoría y ahí le explicaron que, para reclamar el pago, tendría que contratar abogados en Sinaloa. "No podía cubrir esos gastos. Por eso ya no seguí”, cuenta.

Valdez explica que, en estos casos, la agencia funciona como intermediaria: “Si no te pagan, puedes demandar por incumplimiento, pero a los padres de intención”. El problema, añade, es la jurisdicción.

Tampoco existen reglas específicas para establecer una agencia de gestación subrogada en el país. “Aquí en México no existe regulación que exija conocimiento o certificación. Cualquiera puede abrir una oficina y decir: ‘Somos expertos en subrogación’”, señala Valdez.

Los hallazgos de esta investigación muestran cómo ese vacío normativo puede tener consecuencias concretas. Se identificaron al menos tres casos en los que mujeres gestantes terminaron registrando a los bebés como hijos suyos como medida de emergencia ante una mala coordinación de la agencia o la ausencia de los padres de intención, sin recibir ningún acompañamiento posterior. Uno de esos casos es el de Ana.

Ana y los gemelos en Cancún

En 2020, Ana tenía 23 años y dos hijos cuando aceptó ser gestante para New Life y Miracle Surrogacy, dos agencias que, en ese momento, operaban en conjunto en Cancún. Miracle se encargaba de la relación con los padres de intención; New Life reclutaba y daba seguimiento a las gestantes en México.

Tras la transferencia de dos embriones, Ana quedó embarazada de gemelos. Semanas antes del parto desarrolló una infección urinaria que, al no ser atendida a tiempo, derivó en pielonefritis, una infección que afecta los riñones. La complicación terminó en una hospitalización de emergencia. En octubre de 2020, durante el paso de un huracán por Cancún, entró en trabajo de parto. Sin transporte y sin señal telefónica, llegó al hospital y dio a luz por cesárea. Según su testimonio, la agencia no envió a nadie para acompañarla.

Omar, entonces coordinador de padres de intención en Miracle Surrogacy, recuerda que avisó a la pareja homosexual de origen estadounidense y les explicó la situación: los bebés serían prematuros y necesitarían cuidados intensivos, por lo que había que cubrir los gastos médicos del hospital. En ese momento, el programa no incluía seguro para las gestantes, por lo que la responsabilidad económica recaía en los padres de intención.

La pareja norteamericana no llegó a tiempo. Mientras los bebés permanecían en incubadoras, Omar intentó comunicarse con ellos para cubrir una cuenta hospitalaria que aumentaba cada día. Finalmente, uno de los padres viajó a Cancún, pero, según Omar, abandonó el hospital después de que le advirtieran que el proceso podía ser considerado ilegal. "Le dijeron que podía ser tráfico de personas. Y se fue", recuerda.

La deuda quedó a nombre de Ana. Para cubrir los gastos, Ana utilizó lo que le dieron de compensación —unos 5 mil dólares—, vendió un automóvil y una casa heredada de sus padres. Según ella, la agencia le prometió apoyo hasta que los niños cumplieran cinco años, pero nunca quedó firmado. "No teníamos el corazón para dejarlos", dice. Hoy, Ana cría a cuatro hijos.

En respuesta a este medio, un representante de Miracle Surrogacy aseguró que no podía confirmar ni desmentir este caso porque ninguna de las personas que actualmente trabajan en la empresa formaba parte de la agencia en 2020.

Sostuvo que toda la atención a las gestantes era responsabilidad de New Life. También afirmó que desconoce cualquier acuerdo de apoyo económico con Ana y señaló que dejó de colaborar con New Life años después. Por su parte, New Life no se ha pronunciado al respecto.

El caso expone una de las diferencias centrales entre la gestación subrogada y otros procesos para formar una familia, como la adopción. Mientras que en la adopción internacional, los futuros padres deben obtener un certificado de idoneidad basado en evaluaciones sociales y psicológicas, en la subrogación ese filtro no existe de la misma manera. “Sin esas evaluaciones, no debería iniciarse el proceso”, dice la abogada Pérez Otero.

Infografía

Así inicia un proceso de subrogación

Seis etapas, dos caminos paralelos: así avanza el proceso para quienes contratan y para quienes gestan.

Ilustración sobre gestación subrogada Intervención fotográfica: Patricia Ramírez
Padres de intención
Mujeres gestantes
01

Captación y contacto inicial

Primer contacto

Búsqueda en internet y agencias virtuales registradas en EE. UU., Ucrania o Israel. Agendamiento de primera cita online.

Reclutamiento

Captación por anuncios en Facebook o recomendación de "reclutadoras" (exgestantes que cobran ~230 USD por referido).

02

Selección y evaluación

Entrevista y selección genética

Se acuerda el origen del material genético (óvulos/esperma de los padres o donantes) y el lugar de la transferencia.

Evaluación inicial

Cita en clínica para análisis clínicos y psicológicos básicos. Requisito: tener entre 25 y 35 años y al menos un hijo propio.

03

Preparación médica

Pruebas especializadas

Análisis serológicos, espermogramas, pruebas de fertilidad y fragmentación de ADN espermático.

Tratamiento hormonal

Preparación endometrial con inyecciones y fármacos para coordinar el ciclo con la transferencia del embrión.

04

Asignación y contrato

Asignación de donante / gestante

Elección mediante catálogos y perfiles médicos presentados por las agencias intermediarias.

Firma diferida de contrato

En muchos casos, el contrato con los padres de intención se firma el mismo día de la transferencia o avanzado el proceso.

05

Procedimiento y embarazo

Fecundación in vitro (FIV)

Firma de contrato de servicios con la agencia e inicio de fecundación in vitro para crear los embriones.

Gestación de alto riesgo

Controles médicos coordinados por personal de la agencia (coordinadores con hasta 50 o 100 casos a su cargo).

06

Parto, filiación y cierre

Custodia legal y pasaporte

Seguimiento a distancia del embarazo, nacimiento en México y posterior juicio de amparo para obtener la custodia legal y pasaporte.

Parto y cobro final

Nacimiento por cesárea en clínicas privadas y cobro del remanente de compensación (frecuentemente sujeto a retenciones o retrasos).

Padres de intención en la encrucijada

La falta de controles también puede generar conflictos para los padres de intención, aunque desde una posición distinta a la de las gestantes. En general, son quienes contratan y pagan el proceso y llegan a él con mayores recursos económicos y capacidad de decisión. Aun así, pueden quedar expuestos cuando una agencia incumple, desaparece o surge un conflicto que el marco legal no contempla.

Los coordinadores entrevistados señalan que la mayoría de sus clientes son extranjeros, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa. Hay parejas homosexuales y heterosexuales que llegan a la gestación subrogada después de años de tratamientos de fertilidad, pérdidas gestacionales o intentos fallidos de adopción.

Ese fue el caso de Bárbara y su esposo, una pareja canadiense que llegó a la gestación subrogada después de casi una década buscando alternativas para formar una familia. “Sentí mucha vergüenza y culpa, como si no fuera una mujer porque no podía tener a mi propio hijo”, cuenta Bárbara. Tras años de infertilidad y un proceso de adopción que no prosperó, el embarazo finalmente llegó sin complicaciones.

El conflicto comenzó después del nacimiento: durante seis meses, Bárbara tuvo que emprender un proceso legal para ser reconocida como madre. “Después de todo lo que pasé intentando tener un hijo, no ser reconocida fue muy difícil”, recuerda.

Para Alex y su pareja estadounidense, el problema ocurrió antes de poder registrar a su bebé. Iniciaron el proceso en 2022 con Fertility Solutions Center Cancún. El examen de ADN —requisito de la Embajada de EE.UU. para registrar al bebé— salió negativo en dos ocasiones. “Técnicamente, habían transferido el embrión equivocado”, dice Alex.

Según su relato, la clínica negó su responsabilidad y les pidió que firmaran documentos asumiendo la paternidad legal de la bebé. Se negaron y la niña, según le dijo la agencia, fue adoptada por una familia, pero no tienen forma de comprobarlo. Hoy Alex tiene una demanda abierta en Cancún. Fertility Solutions Center no respondió a las solicitudes de comentario para esta investigación.

En redes sociales circuló otro caso similar bajo el hashtag #JusticeforEmma, en el que una pareja recibió a una bebé que después se descubrió que no tenía vínculo genético con ninguno de los padres de intención, en un proceso gestionado por Miracle Surrogacy.

En respuesta a este medio, la agencia aseguró que el caso "ya fue resuelto" mediante un acuerdo entre las partes y atribuyó lo ocurrido a que la gestante no siguió sus protocolos. Añadió que actualmente exige pruebas médicas, evaluaciones psicológicas y, desde abril de 2025, pruebas prenatales de ADN para confirmar que la gestante no tenga un vínculo genético con el bebé.

En otros casos, el problema aparece cuando la agencia deja de operar. Sonia, una mujer alemana de 44 años, contrató en 2023 un programa de 80 mil dólares con la agencia ucraniana WCOB. El paquete incluía hasta siete transferencias embrionarias, gestión legal, atención médica de la gestante y dos viajes a México: uno para crear los embriones y otro para el nacimiento. Firmó el contrato en mayo de ese año, pagó inicialmente 4 mil dólares y, seis semanas después, viajó con su esposo a México y desembolsó otros 31 mil. Aunque el programa contemplaba la gestión del proceso, nunca conoció personalmente al principal responsable de la agencia. “Ahí fue cuando realmente empecé a sospechar”, recuerda.

Meses después, WCOB dejó de operar. Sus excoordinadores pidieron a las gestantes que negociaran directamente con los padres de intención, pese a que muchos de ellos ya habían pagado el programa completo. “Les dije a mis gestantes: no firmen el acta de nacimiento. Mientras no firmen, ellos no pueden salir de México y están obligados a pagar”, recuerda Tania, una de las excoordinadoras.

Para Sonia, el cierre de la agencia significó hacerse cargo directamente del seguimiento médico y de los pagos de la gestante Alma, cuya historia abre este reportaje.

“Cuando me enteré de que no recibió dinero ni medicamentos, me puse a llorar. Me sentí estafada”, cuenta Sonia, madre de intención alemana, que asumió los gastos de Alma tras la desaparición de la agencia WCOB.

Aunque sabe que podría demandar a la empresa, su prioridad fue que el embarazo de sus gemelos continuara sin complicaciones. Junto con otros padres de intención presentó una denuncia en línea ante el FBI, sin avances hasta ahora.

Los casos muestran problemas distintos: el reconocimiento legal de la maternidad, un posible error en la transferencia embrionaria y la desaparición de una agencia y también las distintas posiciones que ocupan quienes participan en estos procesos. WCOB no respondió a las solicitudes de comentario para esta investigación.

Padres de intención 🔍 Clic para ampliar
Promesas fuera de contrato. Las agencias prometen un acompañamiento integral, pero los contratos, la regulación y las condiciones del proceso no siempre garantizan ese respaldo.

Coordinadores desbordados y promesas fuera del contrato

“Nunca estarás sola” es una de las promesas con las que algunas coordinadoras reclutan gestantes mediante anuncios en Facebook. La misma idea se repite hacia los padres de intención: en una videollamada grabada por uno de ellos con una representante de ventas, ella les aseguró que la gestante recibiría “todo el cuidado y atención de primera calidad” y que la agencia acompañaría el proceso de principio a fin.

La experiencia de Ángela, quien llevó un proceso con WCOB antes de que la agencia desapareciera, fue distinta. Según cuenta, su coordinadora nunca la acompañó a una consulta médica ni a ninguna de sus tres transferencias embrionarias. Después de su segunda transferencia, desarrolló fiebre alta y una tos tan intensa que vomitaba y su coordinadora dejó de responderle durante todo el fin de semana. No supo a quién más recurrir y tuvo que ir a un hospital público.

Meses después descubrió por accidente que ya no gestaba para la pareja estadounidense que le habían presentado al inicio, sino para una pareja alemana que nunca conoció. Nadie se lo dijo. Otros testimonios recabados para esta investigación describen experiencias similares con sus coordinadores, así como retrasos en el pago de viáticos y medicamentos, así como demoras en la entrega de resultados de estudios.

El acompañamiento integral es una fuerte promesa de venta al momento de vender estos programas, pero no está establecida en los contratos. Los documentos revisados para esta investigación muestran que las agencias se comprometen a coordinar el proceso y facilitar el acceso de la gestante a atención médica, pero no a acompañarla durante el embarazo. El compromiso de “guiar y acompañar” aparece únicamente en relación con los padres de intención.

Además, los contratos limitan ampliamente la responsabilidad de la empresa. Establecen que la agencia no responde por el desempeño de médicos o clínicas, que no garantiza la frecuencia ni la forma en que el personal médico se comunica con las partes y que tampoco será responsable por incumplimientos de la gestante, aunque se compromete a realizar “esfuerzos razonables” para mitigar sus consecuencias.

Fragmento de un contrato de servicios entre los padres de intención y una agencia
Compromisos de Coordinación vs. Acompañamiento
RECITALS:
The purpose of the Company is to guide and accompany the Intended Parents interested in having a child...

Subject matter:
...undertakes rendering services related to coordination of implementation in order to:
  • - Facilitate execution of contract...
  • - Obtain and provide information...
  • - Coordinate gestation and childbirth...
Análisis de la Cláusula

La agencia establece legalmente su compromiso de "guiar y acompañar" únicamente a los padres de intención. Hacia la gestante, su obligación se limita estrictamente a la gestión operativa e intermediación.

Fragmento de un contrato de servicios entre los padres de intención y una agencia
Exclusión de Responsabilidad Médica
Assumption of risks:
...the Company accepts no liability for the performance of the Partner Clinics/Doctors, or for the consequences of any action taken... The clinic/doctor performing the medical procedure bears full responsibility.
Análisis de la Cláusula

La intermediaria se deslinda de cualquier tipo de mala praxis, negligencia o complicación médica derivada de las clínicas o médicos con los que opera en territorio mexicano.

Fragmento de un contrato de servicios entre los padres de intención y una agencia
Exención por Incumplimientos de la Gestante
Incumplimientos:
Company shall not be held liable for Surrogate mother’s failure to perform as agreed with Intended Parents, but assures to make all reasonable efforts in order to mitigate consequences.
Análisis de la Cláusula

Ante imprevistos, abandonos o disputas entre las partes, la agencia no asume responsabilidad financiera ni legal, comprometiéndose únicamente a realizar "esfuerzos razonables".

Fragmento de un contrato de servicios entre los padres de intención y la mujer gestante
Responsabilidad Financiera y Médica de los Solicitantes
CUARTA / FOURTH:
[LOS SOLICITANTES], se obligan a procurar las mejores condiciones posibles a la subrogada para que su salud, así como el embarazo y parto lleguen a buen término. En esa tesitura, se obligan a pagar todas las consultas, estudios, medicamentos, seguro de gastos médicos mayores, procedimientos quirúrgicos y/o cualquier procedimiento que necesite.
Análisis de la Cláusula

Establece que la responsabilidad económica, médica y logística recae totalmente sobre los Padres de Intención / Solicitantes, comprometiéndose a financiar de forma integral la atención médica, seguros y eventuales cirugías de la Gestante durante el proceso.

Fragmento de un contrato de servicios entre los padres de intención y la mujer gestante
Obligación de Aceptación Incondicional y Filiación del Menor
SÉPTIMA / SEVENTH:
[LOS SOLICITANTES], se obligan a aceptar en las condiciones médicas y genéticas que resulten y reconocer como propios, al hijo o hijos que nazcan producto del procedimiento de reproducción asistida... Asimismo, se obligan a procurarle(s) las mejores condiciones de vida que le(s) puedan proporcionar, para su adecuado desarrollo e integración al núcleo familiar[cite: 1]...
Análisis de la Cláusula

Los Padres de Intención / Solicitantes asumen la responsabilidad irrenunciable sobre el recién nacido, comprometiéndose a acogerlo independientemente de cualquier condición médica o genética al nacer y a garantizar su desarrollo y bienestar.

Fragmento de un contrato de servicios entre los padres de intención y la mujer gestante
Responsabilidad Legal y Tutela en Casos de Contingencia
NOVENA / NINTH:
[LOS SOLICITANTES] se obligan a realizar las gestiones y trámites legales... a fin de registrar con sus apellidos al hijo o hijos... Asimismo, manifiestan que, en caso del fallecimiento de ambos solicitantes, el o los hijos quedarán bajo la tutoría de [TUTOR DESIGNADO].

DÉCIMA SEGUNDA / TWELFTH:
...en caso de algún problema en la salud del o los hijos durante la gestación, los únicos que pueden tomar las decisiones correspondientes al respecto, serán [LOS SOLICITANTES]...
Análisis de la Cláusula

Asigna la responsabilidad decisional y preconfigura la tutoría legal en caso de muerte imprevista de los padres, asegurando que el menor no quede desprotegido bajo ninguna circunstancia y que la carga legal permanezca siempre en su esfera de responsabilidad.

Los testimonios de excoordinadores ayudan a explicar esa distancia entre lo prometido y lo que ocurre en la práctica. Omar, ex-empleado de Miracle Surrogacy en Cancún, recuerda que llegó a coordinar 38 embarazos al mismo tiempo. Tania, excoordinadora de WCOB, dice que atendió a más de 50 gestantes de forma simultánea. Guadalupe, una enfermera que trabajó para otra agencia, asegura que coordinó más de 100 procesos entre gestantes y donantes sin haber recibido capacitación. Para Omar, el acompañamiento requiere habilidades humanas que no siempre están presentes en la industria. “La humanidad debería ser esencial”, resume.

Los testimonios recabados para esta investigación sugieren que, aunque las agencias hablan de acompañamiento, este no siempre está respaldado por obligaciones contractuales, servicios garantizados ni condiciones de trabajo que permitan ofrecerlo.

Acompañamiento psicológico, la deuda invisible

La brecha se hace aún más evidente en el apoyo psicológico. A los padres de intención se les ofrecen servicios que no siempre llegan a las gestantes. María, mujer gestante entrevistada, cuenta que los padres de intención de su programa contrataron un paquete que incluía apoyo psicológico y otros servicios para ella como asesorías en fertilidad, talleres de parto consciente y apoyo posparto. Sin embargo, afirma que no los recibió. Cuando buscó ayuda después del parto por ataques de ansiedad, la psicóloga ni siquiera sabía quién era.

La falta de apoyo psicológico es especialmente relevante porque especialistas y sociedades médicas lo consideran parte importante del proceso. Tanto la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva como la Sociedad Española de Fertilidad recomiendan acompañamiento psicológico durante sus distintas etapas. Rosamartha Pavón, psicóloga especializada en reproducción asistida, advierte que la falta de apoyo puede generar “arrepentimiento o malestar emocional” severo.

Mercedes, otra mujer gestante entrevistada, vivió una de esas consecuencias. La agencia le prometió que mantendría contacto con los padres de intención y con el bebé después del nacimiento. Cuando llegó el momento, los padres no se presentaron y la comunicación se cortó. “Sentí que solo me habían usado y caí en depresión”, dice. Después, platicando con los padres de intención, supo que la agencia había impedido que mantuvieran contacto.

Por eso, para Rosamartha la responsabilidad de las agencias no termina con los trámites médicos o legales, sino con el cumplimiento de los acuerdos y el cuidado de las personas involucradas.

“Aquí todo lo que vamos a platicar lo vamos a honrar. Si prometieron que la gestante iba a seguir viendo al bebé o lo iba a conocer, lo vamos a honrar. Aquí no nos vamos a desaparecer. Hay que tener mucha ética profesional y entender que no estás hablando de permisos de construcción o de cosas así. Estás hablando de vidas, de seres humanos”, señala Rosamartha Pavón, psicóloga especializada en reproducción asistida.

Pero el problema del acompañamiento no se limita a lo psicológico. El doctor Oswaldo Cabrera, biólogo especialista en reproducción asistida, señala que estos embarazos requieren un seguimiento especialmente cuidadoso. Un estudio canadiense publicado en Annals of Internal Medicine, basado en más de 860 mil nacimientos, encontró una tasa de morbilidad materna grave de 7.8% en gestaciones por subrogación, frente a 2.3% en embarazos concebidos sin reproducción asistida.

Para Cabrera, estas condiciones pueden agravarse cuando el crecimiento del mercado no va acompañado de estándares homogéneos de atención o solo se nutre de intereses económicos. "Esa dinámica puede traducirse en una atención fragmentada, donde la continuidad médica depende más de la operación de cada clínica que de un protocolo unificado"

Los testimonios de las gestantes señalan que, una vez que dan a luz, el acompañamiento médico ya no es el mismo. Margarita, quien también fue gestante en 2025, asegura que quedó con secuelas físicas meses después del parto. Tras un prolapso uterino que atribuye al uso de fórceps durante el nacimiento, afirma que la agencia dejó de cubrir su tratamiento pese a que el contrato contemplaba complicaciones posteriores. “Nada más me pagaron dos sesiones, las siguientes las pagué por mi cuenta”, dice.

Otras gestantes describieron haber firmado consentimientos sin explicación, recibido recetas sin instrucciones sobre los medicamentos o sido atendidas por médicos distintos sin continuidad en el seguimiento. En resumen, las agencias ofrecen un discurso de acompañamiento integral, pero ese acompañamiento no siempre está respaldado por los contratos, la regulación o las condiciones necesarias para garantizarlo.

Entre la decisión y la necesidad: las mujeres detrás de la subrogación

Lucía era madre soltera y, después de su divorcio, regresó a vivir con su mamá junto con sus dos hijos, de 12 y 15 años. Antes de acercarse a la gestación subrogada trabajaba como laboratorista clínica, con jornadas de 12 horas por las que ganaba cerca de 112 dólares quincenales. La compensación que ofrecían por el proceso, alrededor de 14 mil dólares, representaba para ella una oportunidad que difícilmente habría podido alcanzar con ese ingreso.

“Yo quería ayudar a una familia, pero también poner un negocio para sacar adelante a mis hijos”.

Su historia coincide con el perfil que describen los coordinadores entrevistados. La mayoría de las gestantes son mujeres de entre 20 y 35 años, madres, de nivel socioeconómico medio bajo y provenientes principalmente de las zonas periféricas de la Ciudad de México y el Estado de México.

Además de ayudar a otra familia a cumplir su proyecto, muchas buscan emprender, mejorar su vivienda, pagar estudios o dar mayor estabilidad a sus hijos. Para algunas, la gestación subrogada también aparece como una alternativa ante un mercado laboral con pocas opciones compatibles con el cuidado de los hijos. Según ONU Mujeres, 62.9% de las mujeres en México enfrenta pobreza de tiempo, frente a 7.1% de los hombres.

La gestación subrogada ofrece una compensación que, para algunas mujeres, representa un ingreso difícil de alcanzar con sus empleos habituales. “Es justo. Estás prestando tu cuerpo, te estás arriesgando y te pagan por eso”, dice el abogado Valdez. El problema, añade, es la ausencia de un estándar que evite diferencias importantes entre agencias por un mismo riesgo.

"Hay un caldo de cultivo para que esta industria sea exitosa: los mandatos de género, la desigualdad económica y la feminización de la pobreza".

Eleane Proo, investigadora del CEIICH-UNAM.

La Dra. Eleane Proo, especializada en violencia de género y biotecnologías reproductivas, señala que las diferencias entre experiencias también dependen de los capitales económicos, educativos y sociales con los que cada mujer llega al proceso: “Si no conocen sus propios derechos, les resulta muy difícil distinguir cuándo están siendo violentadas y cuándo deben protestar”.

Maternidad y contextos socioeconómicos de las gestantes 🔍 Clic para ampliar
Mujeres de la periferia. Para algunas de ellas, la gestación subrogada ofrece un ingreso ante un mercado laboral poco compatible con la maternidad.

Por otro lado, Patricia Olamendi, abogada penalista y exintegrante del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuestiona incluso la posibilidad de regular éticamente la práctica. “Las mujeres somos tratadas como mercancía”, sostiene. Su crítica parte de una distinción: “Ser padre no es un derecho humano. El Estado no tiene la obligación de proveer los medios para que alguien lo sea”.

Blanca Alcalá Ruiz, exdiputada federal, comparte la preocupación por la desigualdad, aunque reconoce que el debate no es sencillo: muchas mujeres participan de manera voluntaria y muchas familias llegan a estos procesos después de años de intentos fallidos por tener hijos.

Las infancias y el papel del Estado

En las historias sobre gestación subrogada, los niños y las niñas que nacen de estos procesos suelen quedar en segundo plano. La conversación se concentra en las gestantes, los padres de intención, las clínicas y las agencias, pero pocas veces se mira qué ocurre con las infancias cuando el proceso se complica.

La institución encargada de velar por sus derechos es la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PFPNNA), adscrita al DIF Nacional. Puede intervenir cuando un juicio involucra a un niño nacido por gestación subrogada, pero depende de que otra autoridad le notifique, generalmente cuando el niño ya nació.

“Nosotros no tenemos ojos en todos lados”, dice Luis Peña Cruz, director general de Representación Jurídica y Restitución de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la dependencia. “No existe un protocolo de coordinación con las fiscalías”. La ley, explica, solo establece que deben avisar cuando detectan un posible delito. Desde 2023, han intervenido en solo 20 casos.

El vacío también alcanza a las agencias. Como no están registradas ante ninguna autoridad y no siempre aparecen en los contratos, cuando algo falla “no hay forma de rastrear a la agencia” ni de fincarle responsabilidad, explica Peña Cruz. En los casos de abandono que ha atendido la Procuraduría se repite el patrón: contratos pactados “exclusivamente en el ámbito de lo privado” y sin seguimiento posterior. Los niños pueden entrar entonces a un proceso de protección que, si nadie los reclama, puede terminar en adopción.

Con casi una década trabajando en estos casos, Peña Cruz dice inclinarse cada vez más hacia una postura de prohibición. “Primero deberían protegerse los derechos de las niñas y los niños, después los de las mujeres gestantes y, al final, los de quienes desean ser padres o madres por esta vía. Hoy está al revés”, dice.

El panorama es más complejo. El reporteo encontró también casos de éxito, tanto entre mujeres gestantes como entre padres de intención. Hada, de 34 años, llegó al proceso por recomendación de su ginecólogo y describe una experiencia positiva: conoció a los padres de intención antes de la transferencia, recibió seguro médico, evaluaciones psicológicas y acompañamiento durante el embarazo. También mantiene contacto con la familia de la bebé que gestó. “Me sentí muy cuidada durante todo el proceso”, dice. Con la compensación pudo pagar el enganche de un terreno y liquidar deudas.

Los coordinadores entrevistados también describen experiencias positivas. Omar destaca la gratitud entre padres de intención y gestantes y los vínculos que, en algunos casos, perduran después del nacimiento. Pero ninguna de estas experiencias puede considerarse representativa. En un tema del que todavía se sabe tan poco, lo que falta no son solo testimonios, sino información que permita dimensionar el fenómeno y discutirlo a la luz pública.

“Necesitamos alfabetizarnos en qué es un derecho y cuáles son los derechos reproductivos”, dice Proo. Pero en un mercado sin regulación, que moverá 200 mil millones de dólares hacia 2034 (según datos de la consultora Precedence Research), la alfabetización individual no alcanza.

Ana lo sabe mejor que nadie: perdió su auto, su casa y años de ahorros familiares en un proceso que terminó con dos bebés a su cargo que nadie más quiso reconocer. Hoy considera entrar a un nuevo proceso de subrogación. Es la única forma que ve de recuperar lo que perdió.