Ciclismo: Británicos bajo el microscopio (Artículo y video)
Chris Froome y Bradley Wiggins, señalados por haber elevado su rendimiento con medicamentos sin fines terapéuticos, son los últimos escándalos en el ciclismo profesional.
El que este libre de pecado, que arroje la primera piedra. El pasaje bíbilico no puede ser más ad hoc para la situación que vive el ciclismo profesional.
La sospecha es la norma en una disciplina en la que sus referentes principales están implicados en casos de dopaje. No hace falta profundizar en el súper mediático caso del estadounidense Lance Armstrong, ganador siete veces consecutivas del Tour de Francia (1999 a 2005), quien por años negó una y otra vez el consumo de sustancias prohibidas. Hasta que en 2012 la verdad se impuso a tantas mentiras.
En enero del 2013, cuando Oprah Winfrey entrevistó al excorredor texano, ahora suspendido de por vida del ciclismo, éste no sólo reveló el uso sistemático de sustancias como EPO (Eritropoyetina), además de testosterona, cortisona, hormona del crecimiento, transfusiones de sangre, sino que aún más importante, cuando se le preguntó si es posible ganar el Tour de Francia siete veces consecutivas sin doparse, Armstrong contestó: “en mi opinión, no”.
La palabra de un probado mentiroso y estafador es cuando menos, cuestionable. Pero la realidad se ha encargado de darle la razón y es que muchos de los ciclistas más importantes no están libres de pecado.
La lista de profesionales castigados por el uso de sustancias prohibidas es enorme y en ella figuran pedalistas destacados como los españoles Alberto Contador (2006) y Alejandro Valverde (2009); el estadounidense Floyd Landis (2010); el kazajo Alexander Vinokourov (2007); el alemán Jan Ullrich (2007); los italianos Ivan Basso (2006) y Marco Pantani (1999), tan sólo por nombrar algunos.
En esa lista de ciclistas bajo sospecha, algunos probadamente desacreditados, se han inscrito Chris Froome, a finales del año pasado, y hace unos cuantos días, Bradley Wiggins. Los últimos dos escándalos en una disciplina que se ha vuelto una auténtica caza de brujas.
Se trata de los dos mejores pedalistas británicos en la historia. Los más laureados. Wiggins fue el primer corredor inglés en ganar el Tour de Francia (2012), además de haber conquistado ocho medallas olímpicas (5 oros, 1 plata y 2 bronces) en pruebas de pista y ruta entre Sídney 2000 y Río 2016.
Su palmarés se completa con siete títulos mundiales en pista, uno más en la prueba de contrrarreloj. Fenómeno de la bicicleta que fue nombrado comendador de la Orden del Imperio Británico en 2008. Sir Bradley.
Froome no va a la zaga de su compatriota. El nacido en Kenia es considerado como uno de los ciclistas más fuertes del mundo en carreras por etapas, además de uno de los mejores escaladores y contrarrelojistas de la actualidad; modalidad esta última en la que ha conquistado dos bronces olímpicos en Londres 2012 y Río 2016.
En su trayectoria tiene más de 40 victorias como profesional y entre sus conquistas más importantes se encuentran cuatro ediciones del Tour de Francia (2013, 2015, 2016 y 2017) y una Vuelta a España (2017).
A dos años de haber anunciado su retiro, Wiggins está hoy en el ojo del huracán, toda vez que un informe de 52 folios del Comité Digital, de Cultura, Medios y Deportes de la Cámara de los Comunes, señaló que Sky Team utilizó fármacos para mejorar el rendimiento de ciclistas y no sólo para el tratamiento con fines médicos.
La devastadora acusación que pone en entredicho la carrera de Bradley Wiggins, el británico con más medallas olímpicas y ganador del Tour de Francia https://t.co/onId7C5wNE pic.twitter.com/JgrLFXsTdE
— BBC Deportes (@BBCDeportes) 5 de marzo de 2018
El documento indica que el equipo británico utilizó el antiinflamatorio triamcinolona para preparar a Wiggins, y otros pedalistas, en el Tour de Francia 2012.
“Los fármacos fueron utilizados por Team Sky, dentro de las reglas de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), para mejorar el rendimiento de los ciclistas, no sólo por necesidad médica”, señala el informe.
Sir Bradley, junto con el equipo británico, es acusado de haber cruzado la “línea ética” al usar el poderoso fármaco para ganar carreras, incluida su histórica victoria en la Grande Boucle.
Sin embargo, una investigación de la agencia británica antidopaje UK Anti-Doping fue cerrada en noviembre sin poder establecer si Wiggins recibió un descongestionante o triamcinolona, prohibido en las competiciones.
Sky Team ha rechazado el documento, mientras que Wiggins expresó en su cuenta de Twitter su tristeza porque “la gente sea acusada de cosas que nunca hizo y luego se consideran como hechos”. “Rechazo enérgicamente la acusación de que se usó cualquier medicamento sin necesidad médica”.
— Brad Wiggins (@SirWiggo) 5 de marzo de 2018
A Froome, también corredor del Sky Team, la noche se le vino encima en diciembre, cuando la Unión Ciclista Internacional (UCI) reveló que dio positivo en un control antidopaje practicado al finalizar la etapa 18 de la Vuelta a España 2017, ganada por el británico.
¿Cuáles son los efectos que causa el salbutamol, medicamento por el que @chrisfroome dio positivo?
Más información en https://t.co/Oiis0LQq0X pic.twitter.com/MHy67XYqRk— El Espectador (@elespectador) 13 de diciembre de 2017
De acuerdo con una prueba de orina realizada a Froome el 7 de septiembre pasado, el ciclista arrojó el doble de la cantidad permitida del medicamento Salbutamol, un broncodilatador usado para aliviar el asma. “He sido un profesional. Tratando mis síntomas y corriendo con asma durante 10 años”, señaló en redes sociales.
Chris Froome tiene los precedentes de, entre otros, Diego Ulissi y Alessandro Petacchi. pic.twitter.com/DS4dwAH7MR
— On Fire! (@OnFire_Sport) 13 de diciembre de 2017
Actualmente el líder del Sky Team se prepara para las grandes carreras de la temporada 2018, al tiempo que considera la tormenta en torno suyo como una exageración por parte de los medios de comunicación.
? ÚLTIMA HORA
El ciclista británico Chris Froome, positivo por salbutamol en la Vuelta a España 2017, según la UCI https://t.co/yxDAHsmQRV pic.twitter.com/WdZFi9Rwk5
— 24h (@24h_tve) 13 de diciembre de 2017
Entre los críticos del británico está David Lappartient, presidente de la UCI, quien le ha pedido no participar en la próxima edición del Tour de Francia en tanto no se resuelva su caso.
Chris Froome: “No soy un tramposo ni un dopado, y espero que la gente al final lo sepa. Ha sido un enorme shock y es algo que me hace daño. Seguí el protocolo establecido y espero que todo se aclare”. pic.twitter.com/aUt6HmjaGR
— COPEdaleando (@Copedaleando) 14 de diciembre de 2017
Wiggins y Froome, uno retirado, otro en activo, ambos británicos, los últimos dos escándalos en un deporte que no termina de limpiar su imagen.
