5 de septiembre: 74 años del natalicio de Freddie Mercury
La obra musical del cantante y compositor ha permanecido viva a través del tiempo.

El legendario vocalista de ‘Queen’, Freddie Mercury, vio la primera luz el 5 de septiembre de 1946 en la isla africana de Zanzíbar, bajo el nombre de Farrokh Bulsara. Y aunque la muerte le sobrevino a los 45 años, producto de una bronconeumonía que se complicó por el sida (enfermedad provocada por el VIH), su memoria sigue viva.
La breve vida de Mercury es una colección de logros y aventuras. Desde su nacimiento en África, debido a que su padre -de origen hindú- trabajaba en la Oficina Colonial Británica, su posterior infancia en un internado de Bombay, hasta su llegada accidentada a Inglaterra, cuando su familia huyó de la revolución de Zanzíbar, misma que consolidó el estado de Tanzania.
Si la muerte no le hubiese llegado en 1991, el cantante sería hoy un hombre de 74 años, una leyenda viva como el ex beatle Paul McCartney. Precisamente ‘Queen’ se formó en 1970, el mismo año en que se dio la separación de ‘The Beatles’. No son pocos quienes han comparado ambas bandas, por la estela musical que han dejado, así como por estar adelantados a su época y ser imperecederos. Una comparación no exenta de polémica.
Su música refleja como pocas, la historia de altibajos en la vida de Freddie Mercury. En su primer sencillo, Keep Yourself Alive, de la autoría de Brian May, se advierte la búsqueda de un sello propio y el período de adaptación entre los integrantes de la banda. De hecho, esta canción fue grabada y mezclada varias veces, incluso la versión final -que apareció en el disco Queen de 1973- no fue totalmente del agrado de May.
Dos años después, ya era notable la soltura en Mercury y la consolidación del estilo musical de la banda, con la inmortal Bohemian rhapsody. Una canción que nació de la inspiración del cantante, y de la que, muchos han interpretado, trata aspectos significativos de su vida.
El nombre de esta canción también dio título a la película biográfica estrenada en 2018 y protagonizada por el actor Rami Malek, que recibió cuatro premios Oscar, entre otros galardones.
Su difusión, gracias al filme de Bryan Singer, lo convirtió en el tema del siglo XX más escuchado del mundo, al superar las 1,6 mil millones de reproducciones en las plataformas digitales.
Entre las canciones más emblemáticas del grupo están Seven seas of Rhye (1974), Killer queen (1974), Somebody to love (1976), We are the champions (1977), Another one bites the dust (1980), Under pressure (1982) o I want to break free (1984), entre otras.
No obstante, The show must go on, aparecida en el album Innuendo de 1991, es una descripción del último año de vida de Freddie Mercury y un mensaje a sus seguidores. Con voz desgarrada, el cantante recuerda que el espectáculo debe continuar. La canción fue escrita por Brian May. Freddie la grabó en una sola toma, muy afectado por su enfermedad. Cuentan que tomó un trago de vodka y asumió íntegramente la canción, pese a que sus compañeros le habían sugerido que las notas altas fueran grabadas por Roger Taylor, para que no hiciera grandes esfuerzos.
El 23 de noviembre de 1991, un día antes de morir, los representantes del cantante difundieron un comunicado en el que disiparon los rumores sobre su salud: “A partir de las enormes conjeturas que han aparecido en la prensa durante las dos últimas semanas, deseo confirmar que soy VIH positivo y tengo sida. Creo que ha sido correcto no publicar esta información hasta ahora para proteger la privacidad de quienes me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad. Espero que todos se unan a mis doctores y a todos los demás en el mundo que luchan contra esta terrible enfermedad. Mi intimidad siempre ha sido algo especial para mí y soy famoso por conceder pocas entrevistas. Por favor, comprendan que esto seguirá siendo así”.
Hoy recordamos el legado y la figura de Freddie Mercury.

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