Cofepris: no se determinó que productos mexicanos fueran origen de brotes de Salmonella y Cyclospora en EE.UU.
La autoridad sanitaria mexicana señaló que los hallazgos ambientales, por sí mismos, no demuestran que productos agrícolas hayan sido la fuente de contaminación.
Las investigaciones realizadas en torno a los brotes de Cyclospora cayetanensis y Salmonella Javiana en Estados Unidos concluyeron sin evidencia analítica concluyente que permita establecer que productos mexicanos hayan sido el origen de los contagios, informó la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
A inicios de septiembre, Estados Unidos dio por terminado el brote de ciclosporiasis que había sido atribuido a lechuga iceberg procedente de México, que dejó dos personas muertas y 12,883 enfermas en 21 estados.
La Secretaría de Salud, a través de Cofepris, dio a conocer el sábado su postura luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) informó el pasado 2 de octubre la conclusión de ambas investigaciones.
De acuerdo con Cofepris, México mantuvo desde el inicio de las indagatorias una colaboración permanente y transparente con las autoridades sanitarias estadounidenses. Como parte de esa cooperación, facilitó inspecciones, información de trazabilidad y toma de muestras, además de realizar sus propias acciones de verificación y análisis de laboratorio.
En el caso del brote de Salmonella Javiana, los análisis de laboratorio no detectaron la presencia de la bacteria en las muestras ambientales recolectadas durante la investigación. Cofepris señaló que la propia FDA estableció en su reporte final que todas las muestras resultaron negativas y que no fue posible determinar la vía ni la fuente de contaminación.
“La investigación ha sido declarada concluida”, señaló la autoridad sanitaria mexicana al referirse al caso de Salmonella.
Respecto de Cyclospora cayetanensis, la FDA reportó dos resultados positivos en muestras ambientales obtenidas en México. Uno correspondió a aguas residuales de salida de una planta de procesamiento y el otro a una zanja de drenaje de una unidad de producción.
Sin embargo, Cofepris indicó que la propia autoridad estadounidense estableció que no existe actualmente evidencia suficiente para determinar de manera concluyente cómo ocurrió la contaminación que originó el brote.
La autoridad sanitaria mexicana precisó que los hallazgos ambientales no constituyen, por sí mismos, evidencia concluyente de que productos agrícolas hayan sido la fuente de contaminación. Añadió que los análisis efectuados previamente por el Laboratorio Nacional de Referencia de Cofepris a muestras de materia prima, producto terminado y agua de la planta investigada resultaron negativos a Cyclospora cayetanensis.
Por ello, la Secretaría de Salud y Cofepris señalaron que la información disponible al cierre de ambas investigaciones no permite establecer, mediante evidencia analítica concluyente, que productos mexicanos hayan originado los brotes.
En el caso de Salmonella, las muestras analizadas resultaron negativas y no se determinó una vía o fuente de contaminación. Para Cyclospora, en tanto, permanecen elementos epidemiológicos y de trazabilidad, además de los hallazgos ambientales, cuya relación con los casos clínicos continúa en análisis.
La Secretaría de Salud y Cofepris reiteraron su disposición para mantener la cooperación técnica y científica con la FDA, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y las demás autoridades competentes de México y Estados Unidos.
Ambas instituciones señalaron que las conclusiones sobre el origen de un riesgo sanitario deben sustentarse en evidencia científica verificable y concluyente.
“México continuará fortaleciendo la vigilancia sanitaria y la inocuidad de los alimentos”, indicó Cofepris, al señalar que estas acciones buscan proteger la salud de la población y contribuir a que el intercambio comercial de productos agroalimentarios se desarrolle con los más altos estándares sanitarios.

